Este libro está motivado, entre otras cosas, por el interés del autor en dos eventos ocurridos en Barcelona, capital interestelar de la modernidad. El primero es el XXXV Congreso Eucarístico celebrado en 1952; el otro, el hecho de que Barcelona se haya convertido en la sede del Mobile World Congress. El Congreso de telefonía es un ejemplo más de lo chicletosa que es la estrategia de proyección urbana: del deporte y la cultura del 92, a la sostenibilidad y la tolerancia del Forum 2004, a la movilidad del MWC ahora. ¿Son simples tenderos que renuevan la mercancía al son de las modas? ¿o son creadores de moda, haciendo gala de vivir en la ciudad de los prodigios del diseño? Quien sabe. Lo que plantea Ignot es que en ambas celebraciones florecen, no sólo montones de mierda, sino lenguajes similares para explicar las cosas. (Jorge Luis Marzo)